En la noche del jueves 15 de octubre, el Centro de Salud Familiar (Cesfam) Raúl Silva Henríquez, ubicado en Bajos de Mena, Puente Alto, fue objeto de un violento ataque por parte de un grupo de desconocidos. Este incidente dejó a la institución con daños millonarios y obligó a suspender todas las atenciones programadas para el día siguiente, viernes 16 de octubre.
Los hechos ocurrieron en el contexto de manifestaciones relacionadas con el inminente desalojo de la toma El Volcán 2, programado para la próxima semana. Según los reportes, el ataque comenzó alrededor de las 21:00 horas, cuando decenas de personas levantaron barricadas e interrumpieron el tránsito en las cercanías del Cesfam.
Daños y consecuencias del ataque
El alcalde de Puente Alto, Matías Toledo, denunció que la municipalidad había alertado previamente al Gobierno sobre la situación, pero no recibió respuesta. En sus redes sociales, expresó su molestia, afirmando que «esto se podría haber evitado» y criticó la falta de acción de las autoridades, incluyendo a la Delegación Presidencial Metropolitana. También mencionó que los trabajadores del centro médico se vieron obligados a esconderse durante el ataque.
El edil estimó que los daños ascienden a cerca de 11 millones de pesos. Las imágenes del lugar muestran vidrios rotos, pantallas de computadores quebradas y sillas desordenadas, además de una considerable cantidad de polvo en el recinto, resultado del uso de un extintor por parte de los atacantes.
Impacto en la comunidad
La suspensión de atenciones en el Cesfam afecta a la comunidad de Bajos de Mena, que depende de este centro para recibir atención médica. La situación ha generado preocupación entre los vecinos, quienes exigen más seguridad en la zona y una respuesta efectiva por parte de las autoridades para prevenir futuros incidentes.

