Este miércoles 23 de septiembre, se llevó a cabo en Madrid el desalojo de María del Carmen Abascal, una mujer de 87 años con movilidad reducida y una discapacidad reconocida del 50%. Tras más de 70 años viviendo en un departamento del barrio de Retiro, Maricarmen fue obligada a abandonar el inmueble en camilla y fue trasladada en ambulancia para recibir atención médica.

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Contexto del desalojo

La medida se concretó tras una prolongada disputa judicial con Urbagestión Desarrollo e Inversión, la empresa propietaria del inmueble. A pesar de los esfuerzos realizados en los últimos meses para evitar el desalojo, el procedimiento se ejecutó en su cuarto intento. Maricarmen había vivido en la calle Alcalde Sainz de Baranda desde 1956, cuando se mudó con su familia a la propiedad.

El contrato de alquiler original fue firmado por su padre y, tras su fallecimiento, pasó a su madre y luego a ella en 2005. Maricarmen había estado pagando alrededor de 500 euros mensuales de alquiler, mientras que la empresa reclamaba un aumento a 2.650 euros, cifra que resultaba inalcanzable para su pensión de 1.300 euros al mes.

Conflicto judicial

El conflicto legal comenzó en enero de 2022, cuando un juzgado falló inicialmente a favor de Maricarmen, pero posteriormente la Audiencia Provincial decidió a favor de la empresa. El caso llegó al Tribunal Supremo, que inadmitió el recurso presentado por la defensa de la mujer, argumentando que el contrato no podía extenderse indefinidamente a través de sucesivas subrogaciones.

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A pesar de que Maricarmen continuó pagando su alquiler, la propiedad sostenía que el contrato había finalizado. Durante los meses previos al desalojo, se presentaron diversas iniciativas para frenar el procedimiento, incluyendo un llamado del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas para suspender el desalojo y garantizar una alternativa habitacional adecuada.

Movilización social y desalojo

El caso generó una fuerte movilización en Madrid, con cientos de personas manifestándose en las inmediaciones del edificio la noche anterior al desalojo. Activistas, vecinos y figuras del mundo cultural, como el actor Carlos Bardem, se unieron para intentar impedir el procedimiento. Durante la mañana del miércoles, los manifestantes bloquearon el acceso al edificio, lo que llevó a un operativo policial para despejar el área.

La tensión aumentó a medida que la policía avanzaba, y se reportaron agresiones durante el operativo. Finalmente, cerca de las 13:00 horas, Maricarmen fue retirada del edificio en una camilla y trasladada a un centro de salud.

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A pesar de las múltiples propuestas para evitar el desalojo, incluyendo una oferta de financiamiento por parte de una escritora anónima y una propuesta del Ministerio de Vivienda español para adquirir el departamento, ninguna de estas iniciativas prosperó. Así, después de más de 70 años en su hogar, Maricarmen tuvo que abandonar la vivienda que había sido su hogar desde su adolescencia.

Para más detalles sobre este caso, puedes leer nuestra nota anterior.