La discusión del Presupuesto 2027 ha comenzado a tomar forma, especialmente tras la reunión del presidente José Antonio Kast con partidos oficialistas. Uno de los temas centrales es la evaluación de programas gubernamentales que, a pesar de no contar con calificaciones favorables, siguen en funcionamiento. El jefe de bancada de Renovación Nacional, Diego Schalper, indicó que el primer eje del proyecto se enfocará en estos programas.

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Entre los programas en cuestión se encuentra Yo Elijo mi PC, que desde 2009 ha entregado computadores portátiles a estudiantes de séptimo básico con buen rendimiento. Este año, el programa utilizó $35 mil millones y benefició a 96 mil alumnos. Sin embargo, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, anunció que el programa podría quedar sin fondos el próximo año si el Congreso lo aprueba, debido a hallazgos de la Dirección de Presupuestos (Dipres) sobre su eficacia y eficiencia.

Evaluaciones de programas gubernamentales

Las evaluaciones de programas, como la Evaluación de Programas Gubernamentales (EPG) y la Evaluación Focalizada de Ámbito (EFA), son herramientas utilizadas por la Dipres para medir el desempeño de un número limitado de iniciativas. Este año, de los siete programas evaluados bajo la modalidad EPG, tres mostraron mal desempeño y cuatro, bajo desempeño. Ninguno obtuvo una calificación favorable.

  • De los programas evaluados entre 2024 y 2026, más de $639 mil millones corresponden a aquellos con desempeño malo o bajo.
  • El 60% de los programas evaluados resulta mal evaluado, lo que indica que no cumplen su función adecuadamente.

Desafíos en la evaluación y toma de decisiones

A pesar de contar con un sistema de evaluación, las decisiones sobre el futuro de los programas no son vinculantes. María José Abud, economista y ex integrante de la Comisión Asesora para Reformas Estructurales al Gasto Público, señala que las evaluaciones son solo un dato más en la discusión presupuestaria, sin un impacto directo en la continuidad de los programas.

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Existen múltiples factores que dificultan la eliminación de programas, incluso aquellos con evaluaciones negativas. Algunos son políticamente complejos de suspender, como programas que benefician a poblaciones vulnerables. Además, muchos programas cumplen funciones indispensables que no son cubiertas por otras iniciativas gubernamentales.

El análisis de la Dipres revela que el 61% del gasto en programas no puede evaluarse en términos de resultados, lo que plantea serias interrogantes sobre la efectividad del gasto público. Las dificultades en la entrega de información por parte de los programas también complican el proceso de evaluación.

A pesar de estos desafíos, algunos programas han sido eliminados o fusionados en el pasado. Por ejemplo, el programa de Educación Superior Regional fue eliminado el año pasado, y este año se fusionaron 25 programas en solo nueve iniciativas para mejorar la eficiencia de los recursos.

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