La oficina de aduanas del aeropuerto Ngurah Rai y la Agencia Nacional de Narcóticos de Bali (BNNP) detuvieron a dos ciudadanos chilenos, identificados como J y B, por intentar contrabandear 4.594,5 gramos de cocaína. La detención ocurrió el 3 de octubre al pasar por un control de rayos X en el Aeropuerto Internacional I Gusti Ngurah Rai.

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Los agentes detectaron objetos sospechosos en su equipaje, que contenía cuatro bolsas de plástico negras con un polvo blanco. Según el jefe interino de la BNNP de Bali, el comisionado superior Stevy Fritts Pattiasina, la droga estaba oculta en compartimentos modificados de las mochilas de los detenidos.

Detalles del contrabando

Los chilenos habían viajado desde Santiago a Bali, haciendo una escala en Melbourne, Australia. Durante la inspección, se encontraron:

  • En la mochila de J: dos paquetes con un peso bruto de 2.284,5 gramos.
  • En la mochila de B: dos paquetes con un peso bruto total de 2.310 gramos.

Ambos afirmaron que su visita a Bali era por motivos vacacionales. Sin embargo, la investigación reveló que estaban en contacto con un hombre local, identificado como HU, quien era el destinatario de la droga. Este último fue detenido tras recibir un paquete en el hotel donde se hospedaban los chilenos.

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Posibles consecuencias legales

Indonesia tiene leyes estrictas en materia de narcóticos, y los involucrados en tráfico de drogas enfrentan penas severas. Según la Ley n.º 35 de 2009 sobre Estupefacientes, los traficantes pueden ser condenados a:

  • Pena de muerte.
  • Cadena perpetua.
  • Pena de prisión de entre 5 y 20 años.

Además, las multas pueden oscilar entre 1.000 y 10.000 millones de rupias indonesias (aproximadamente de 10 mil a 105 mil millones de dólares), dependiendo de la cantidad de droga involucrada. La gravedad de la condena se determina por el tipo y cantidad de estupefacientes.

Los consumidores de drogas también enfrentan sanciones, aunque la ley contempla la rehabilitación como alternativa a la prisión para aquellos que admiten su adicción. La BNNP de Bali continúa investigando el caso y está tras la pista de un posible cabecilla de la red de narcotráfico.

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