La violencia femicida en Chile tiene repercusiones que se extienden más allá de las mujeres directamente afectadas. Según el Informe Anual del Circuito Intersectorial de Femicidio (CIF), durante 2025 se identificaron 523 víctimas indirectas asociadas a femicidios consumados y frustrados, de las cuales 428 eran menores de 18 años, lo que representa el 81,8% del total.
El informe, elaborado a partir de registros del Sistema Red de Asistencia a Víctimas (SRAV-Femicidio), revela que el impacto es especialmente significativo en los casos donde la mujer sobrevivió a la agresión. De las 523 víctimas indirectas, 390 estaban vinculadas a femicidios frustrados, mientras que 133 correspondieron a femicidios consumados.
Distribución por edad de las víctimas indirectas
La distribución por edad muestra que los niños, niñas y adolescentes fueron el grupo más afectado. El desglose es el siguiente:
- 7 a 13 años: 195 casos (37,3%)
- 0 a 6 años: 133 casos (25,4%)
- 14 a 17 años: 100 casos (19,1%)
En los femicidios consumados, los menores de 18 años representaron el 45,9% de las víctimas indirectas, mientras que en los femicidios frustrados, esta cifra se elevó a 367 de 390, equivalentes al 94,1%.
Parentesco y tipo de femicidio
El parentesco de las víctimas indirectas también ofrece una perspectiva sobre el impacto de estos hechos. De las 523 víctimas indirectas, se identificaron:
- 199 hijos o hijas solo de la víctima
- 127 hijos o hijas en común entre la víctima y el agresor
- 125 hijos o hijas solo del agresor
En los femicidios frustrados, los hijos e hijas concentran prácticamente toda la afectación, mientras que en los femicidios consumados, la distribución incluye también a otros familiares y amigos cercanos.
Presencia de los menores durante los hechos
El informe también analiza la presencia de los niños, niñas y adolescentes durante los femicidios. De los 428 NNA identificados, en 309 casos (72,2%) no había información sobre su presencia. Entre los que sí contaban con ese dato, 32 NNA presenciaron directamente la violencia, y en un caso, un menor resultó lesionado.
Evolución de las víctimas indirectas
El informe muestra un aumento significativo en el número de víctimas indirectas asociadas a femicidios entre 2014 y 2025, pasando de 347 a 523 casos, lo que representa un incremento cercano al 51%. Este aumento se debe principalmente a los femicidios frustrados, que alcanzaron su máximo en 2024 con 448 víctimas indirectas.
El impacto de los femicidios también se refleja en el cuidado de los hijos e hijas. En el registro de la gestión de pensiones establecidas por la Ley N°21.565, se identificaron 42 personas cuidadoras, de las cuales 30 eran mujeres y 12 hombres. La figura más común entre los cuidadores fue la abuela materna, con 20 casos.

