Los conciertos masivos en Santiago están siendo aprovechados para revitalizar los barrios cercanos a los recintos donde se realizan. La iniciativa «Del Escenario a la Ciudad» se lanzó el pasado sábado 31 de octubre, coincidiendo con el esperado concierto de Iron Maiden en el Estadio Nacional. Este plan piloto tiene como objetivo incentivar el consumo en restaurantes, bares y comercios locales antes y después de los espectáculos musicales.
Detalles del plan piloto
La propuesta, impulsada por la Asociación de Empresas de Entretenimiento y Cultura (Agepec), cuenta con el respaldo del PTI Santiago Urbano de Corfo Metropolitano y la Subsecretaría de Turismo. En esta primera etapa, se han sumado dos sectores comerciales: Barrio Italia, en Providencia, con 28 establecimientos adheridos, y Plaza Ñuñoa, que incluye otros 17 locales participantes.
Los asistentes al concierto de Iron Maiden pudieron acceder a promociones especiales en estos 45 establecimientos, que ofrecieron descuentos que oscilan entre el 10% y el 40%, así como promociones 2×1 y cortesías, como postres. Cada local tiene la libertad de determinar las condiciones de sus beneficios.
Cómo acceder a las promociones
Para disfrutar de estas ofertas, los asistentes deben presentar una entrada válida para el espectáculo. La validación se realiza a través de un sistema habilitado por Ticketmaster en los establecimientos que participan en la iniciativa. Las promociones son válidas antes y después del concierto, dependiendo de las condiciones establecidas por cada comercio.
Impacto económico de los conciertos
La conexión entre los espectáculos musicales y el comercio local responde a la significativa actividad económica que generan estos eventos. Por ejemplo, el paso de BTS por Chile, con tres presentaciones en el Estadio Nacional, generó un impacto económico estimado en más de US$50 millones, según la productora DG Medios. Este monto incluye gastos en alojamiento, alimentación, transporte y otros productos relacionados con la banda.
Además, un estudio de la Universidad de Oxford revela que por cada 100 dólares invertidos en un concierto, se generan 300 dólares en actividades económicas asociadas, como hotelería y gastronomía. Por lo tanto, el plan busca maximizar el beneficio económico para los negocios de los barrios cercanos a los recintos de conciertos.
Por ahora, la experiencia ha comenzado con Iron Maiden, y los resultados de esta primera etapa permitirán evaluar la posibilidad de extender el modelo a otros espectáculos y sectores de Santiago.

