El almirante Juan Carlos Romay, jefe de la Armada argentina, realizó un inédito reconocimiento al afirmar que el Estrecho de Magallanes «pertenece a Chile». Esta declaración fue publicada el pasado 28 de agosto en una entrevista con la revista DEF, especializada en defensa y geopolítica, y estrechamente vinculada a las Fuerzas Armadas argentinas. La difusión de esta afirmación, que parece haber contado con la aprobación de la cúpula militar, marca un cambio significativo en la postura oficial de Argentina respecto a la soberanía de esta zona.
Contexto del reconocimiento
Este reconocimiento se produce en un momento delicado para la Armada argentina, que enfrenta una crisis operativa. Actualmente, la flota argentina no cuenta con submarinos operativos desde hace nueve años, y sus buques tienen una antigüedad promedio de 40 años. Además, los submarinistas argentinos han tenido que realizar prácticas en Perú, en un contexto de colaboración militar, y han participado en ejercicios con el submarino brasileño Humaitá.
Implicaciones políticas
La declaración del almirante Romay se enmarca en un contexto político más amplio, donde el presidente argentino Javier Milei asistirá esta semana al Foro de Madrid y se reunirá con el líder chileno José Antonio Kast. Este encuentro se produce con la controversia sobre la soberanía del Estrecho de Magallanes aparentemente resuelta desde la perspectiva militar argentina, lo que podría facilitar un diálogo más fluido entre ambos países.
Este episodio, que surge tras la polémica provocada por declaraciones anteriores de otros altos mandos argentinos, representa un avance en las relaciones bilaterales, donde la cúpula militar ha reconocido públicamente la soberanía chilena sobre el Estrecho de Magallanes, algo que no había sido logrado por los reclamos chilenos en años anteriores.

