Los Pana de Oro, una banda delictual, se ha consolidado como una amenaza creciente para pequeños comerciantes en comunas del sur de Santiago, como San Miguel, La Granja, San Ramón y El Bosque. Su modus operandi incluye disparos contra locales comerciales, amenazas de muerte y exigencias de pagos mensuales, conocidos como «vacunas», a cambio de no atacar sus negocios ni amenazar a sus trabajadores.

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Acciones de la banda

Los integrantes de Los Pana de Oro utilizan motocicletas y vehículos para llevar a cabo sus ataques, que van desde disparar contra las fachadas de los negocios hasta incendiar propiedades utilizando líquidos acelerantes. Estos actos de violencia son grabados y enviados a las víctimas como parte de una estrategia de intimidación.

  • Disparos contra locales comerciales.
  • Extorsiones a dueños de negocios y trabajadores extranjeros.
  • Uso de mensajes de texto y audios para amenazar a las víctimas.
  • Presión constante incluso después de presentar denuncias.

Impacto en la comunidad

El temor a represalias ha llevado a muchos comerciantes a optar por el silencio, evitando acudir a las autoridades. Algunos han cerrado sus negocios o incluso han abandonado Santiago para escapar de las amenazas. La violencia ejercida por la banda no solo afecta a los dueños de los locales, sino también a los trabajadores, quienes viven bajo la constante amenaza de ataques.

Detenciones y consecuencias legales

Recientemente, dos ciudadanos venezolanos vinculados a Los Pana de Oro fueron detenidos tras un enfrentamiento a disparos con personal municipal en San Miguel. Ambos fueron formalizados por extorsión y homicidio frustrado, en relación a balaceras que afectaron a comerciantes en La Granja. Sin embargo, el ciclo de violencia y extorsión parece continuar, ya que las amenazas persisten incluso tras la intervención de las autoridades.

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