Martín de los Santos, empresario acusado de agredir brutalmente al conserje Guillermo Oyarzún, regresó a Chile este viernes tras ser extraditado desde Brasil, donde estuvo detenido durante más de un año. Al llegar al país, fue puesto a disposición del 4° Juzgado de Garantía de Santiago, que decidió dejarlo en prisión preventiva mientras avanza el proceso judicial en su contra.
Justificación del agresor
Durante el vuelo de regreso, De los Santos mantuvo silencio ante las cámaras, pero fuera de registro, conversó con el periodista de T13 Central, Alfonso Concha. En esa conversación, el empresario explicó que su comportamiento violento se debió a que estaba bajo los efectos de hongos alucinógenos, que había estado consumiendo durante dos meses. Según Concha, De los Santos mencionó haber pagado 2 millones de pesos por estas sustancias.
De los Santos relató que antes de encontrarse con Oyarzún, había tenido un altercado en un recinto nocturno en Vitacura, donde afirmó haber sido atacado por funcionarios de seguridad. En un estado de paranoia, el empresario aseguró que comenzó a escapar y, en su confusión, buscó refugio, encontrándose con el conserje, lo que desencadenó la agresión.
Estado emocional y situación legal
En su conversación con Concha, De los Santos expresó arrepentimiento por lo ocurrido y se describió como una persona que “no es un psicópata”, además de manifestar que se siente “solo” y sin apoyo familiar. Tras su detención en Brasil, donde estuvo en una cárcel de tránsito junto a personas acusadas de narcotráfico, el periodista comentó que De los Santos podría haber tenido una experiencia que lo afectó emocionalmente.
La Fiscalía está solicitando una pena de cinco años de presidio menor en su grado máximo para De los Santos. En caso de ser condenado, el tiempo que ya ha pasado en prisión en Brasil podría ser considerado para abonar a su eventual pena.

