La empresa de transporte privado OK Buses enfrenta una grave situación de violencia en la comuna de Colina, donde recientes ataques han dejado ocho de sus máquinas dañadas. Estos incidentes, ocurridos al momento de ingresar al terminal de la compañía, han generado preocupación entre los trabajadores y usuarios, quienes dependen de este servicio para trasladarse a distintos puntos de Santiago.

Publicidad

Los ataques han resultado en vidrios rotos y daños significativos en la infraestructura de los buses, incluyendo unidades que apenas habían comenzado a operar. Según reportes, un grupo de individuos atacó los vehículos mientras los conductores y pasajeros se encontraban dentro, poniendo en riesgo su seguridad.

Contexto de la violencia

Los episodios de agresión no son nuevos para OK Buses. La empresa ha denunciado que estas amenazas y ataques se han repetido durante años, en el contexto de un conflicto con otros operadores de transporte en la zona. Se sospecha que la competencia por captar pasajeros es un factor que alimenta la violencia, ya que algunos servicios de transporte remuneran a sus conductores según la cantidad de pasajeros que logran transportar.

Recientemente, un conductor de otra empresa fue detenido con armas, lo que ha incrementado la preocupación sobre la seguridad en el sector. Felipe Muñoz, gerente de OK Buses, ha expresado su inquietud por las amenazas de muerte que han recibido sus trabajadores, afirmando que la situación es insostenible.

Publicidad

Reacciones y medidas propuestas

La alcaldesa de Colina ha condenado los actos de violencia y ha informado que el municipio ha estado trabajando con la Seremi de Transportes y otras entidades para abordar esta problemática. Entre las medidas discutidas se encuentra la revisión de las autorizaciones de funcionamiento de los operadores involucrados en los ataques y la implementación de sanciones para quienes sean responsables.

Sin embargo, ante la falta de soluciones efectivas, OK Buses ha advertido que podría dejar de operar en la comuna, lo que afectaría a muchos habitantes que dependen de sus recorridos. Los usuarios han expresado su preocupación por la posible pérdida de este servicio, que es fundamental para su movilidad diaria.

La situación actual mantiene en tensión a la comunidad y a la empresa, que esperan acciones concretas que garanticen la seguridad de los trabajadores y pasajeros, evitando que se repitan nuevos episodios de violencia.

Publicidad