Una excavación arqueológica realizada entre el 31 de agosto y el 14 de septiembre en el antiguo lago Tagua Tagua, ubicado en la región de O’Higgins, ha recuperado los huesos de un gonfoterio adulto, un pariente de los elefantes, que data de al menos 12.500 años. Este hallazgo, parte del proyecto “Caminando con Gonfoterios”, sugiere que el animal fue depredado por humanos, lo que indica una posible interacción entre las primeras comunidades humanas y la megafauna de la región.
Detalles de la excavación
El proyecto fue llevado a cabo por un equipo multidisciplinario de la fundación española Palarq, en colaboración con investigadores de la Universidad Católica y la Universidad de O’Higgins. Durante la campaña, los arqueólogos, conservadores y paleontólogos lograron levantar el húmero del gonfoterio, un hueso largo que conecta el hombro con el codo.
De acuerdo con Arqueología Tagua Tagua, el hallazgo también incluye un cráneo adulto fracturado del gonfoterio, que podría haber sido quebrado para su consumo. Además, se encontraron restos de caballo, aves y material arqueológico, lo que refuerza la idea de que Tagua Tagua fue un lugar de convivencia entre los primeros humanos de Chile central y la megafauna.
Contexto histórico y arqueológico
El doctor Rafael Labarca, arqueólogo de la Universidad de Chile, explicó que las excavaciones actuales comenzaron en 2023 con una red de pozos de sondeo para buscar evidencias del Pleistoceno final. Se ha encontrado una asociación entre fauna extinta y restos de material lítico, lo que indica que los humanos estaban utilizando los recursos del lago hace miles de años.
- Las excavaciones han revelado abundantes restos de gonfoterio, junto con restos de caballo y aves quemadas.
- Se ha documentado cómo las comunidades humanas visitaban el lago de manera esporádica para aprovechar sus recursos.
El doctor Labarca destacó que los hallazgos en los sitios Tagua Tagua 3, Tagua Tagua 1 y Tagua Tagua 1 Oriente son clave para entender la ocupación humana en la zona al final del Pleistoceno. Estos descubrimientos proporcionan una visión más clara de cómo las comunidades prehistóricas interactuaban con su entorno y los recursos disponibles en el lago.

