La empresa de origen ruso Sledext ha reanudado la promoción de sus expediciones en motos acuáticas en la Patagonia chilena, a pesar de las denuncias en su contra por operar sin las autorizaciones necesarias. Las alarmas se encendieron en enero de este año cuando se reportaron recorridos en motos acuáticas en zonas como la Laguna San Rafael y el río Futaleufú, lo que llevó a la Corporación Nacional Forestal (CONAF) y otras autoridades a presentar denuncias ante la Policía de Investigaciones (PDI) y los juzgados locales.
Denuncias y falta de autorizaciones
Las denuncias contra Sledext incluyen la falta de inscripción en el Registro Nacional de Prestadores de Servicios Turísticos y el incumplimiento de estándares de seguridad. A pesar de estas infracciones, la empresa ha continuado ofreciendo sus servicios, que incluyen expediciones de lujo con campamentos sobre el hielo y recorridos en motos acuáticas.
El tour más exclusivo de Sledext tiene un costo de 48 mil euros (aproximadamente 52 millones de pesos chilenos) y promete una expedición de 1350 kilómetros entre Caleta Tortel y Puerto Natales, con visitas a ocho glaciares. La logística del tour incluye traslados en helicóptero y alojamiento en hoteles, además de una noche en un campamento sobre el hielo.
Impacto ambiental y seguridad
Las expediciones han generado preocupación entre las autoridades debido a los riesgos que implican en áreas naturales sensibles. La CONAF ha señalado que no se han otorgado permisos a Sledext para operar en el Parque Nacional Bernardo O’Higgins, donde se realizarían la mayoría de las actividades. Además, la autoridad marítima ha confirmado que la empresa no cuenta con la autorización necesaria para realizar estas expediciones turísticas.
Las condiciones de seguridad en estos ambientes naturales son críticas, y las aproximaciones a glaciares pueden presentar riesgos significativos, como desprendimientos de hielo. A pesar de ello, Sledext continúa promocionando sus tours, destacando la posibilidad de avistar fauna marina como leones marinos y delfines, sin mencionar los permisos requeridos para operar en estas áreas protegidas.
Reacciones y futuro de las expediciones
Ante la situación, el Consejo Regional de Tarapacá ha solicitado a las autoridades que no se otorguen permisos a Sledext para sus nuevas expediciones en el desierto de Atacama, aunque la empresa ha suspendido temporalmente estas actividades. Sin embargo, sigue activa en la Patagonia, donde se han visto sus motos acuáticas en acción durante la temporada 2026-2027.
Las denuncias presentadas contra la empresa han tenido resultados mixtos. Una de las denuncias de la Municipalidad de Futaleufú resultó en infracciones a los turistas rusos por contravenir la normativa local, mientras que la denuncia de SERNATUR no prosperó por falta de antecedentes. A pesar de las acciones de las autoridades, Sledext continúa operando y promocionando sus tours, lo que plantea interrogantes sobre la regulación y supervisión del turismo en áreas protegidas en Chile.

