La tasa de desempleo en Chile alcanzó un 9,1% durante el trimestre febrero-abril de 2026, cifra que representa el mayor nivel en casi cinco años. Este aumento se refleja especialmente en las capitales regionales, entre las que destacan Rancagua y Valparaíso, que superan la media nacional con tasas de 11,5% y 10,3%, respectivamente. La información proviene de un estudio del OCEC-UDP, dirigido por el investigador José Acuña.
Rancagua lidera el ranking de desocupación, donde la fuerza de trabajo creció un 8,1% mientras que el empleo solo aumentó un 4%. Este desbalance ha contribuido significativamente al incremento de la tasa de desempleo, ya que hace un año, Rancagua no figuraba entre las ciudades con los índices más altos. Las principales caídas en la ocupación se registraron en los sectores de Minería, Administración Pública y Comercio, con variaciones interanuales de -35,5%, -15,5% y -2,8% respectivamente.
Valparaíso, por su parte, ha visto un incremento en su fuerza laboral de 4,9%, pero no ha logrado igualar este crecimiento con la creación de nuevos empleos, que apenas subieron un 4,2%. Esta situación ha llevado a la ciudad al segundo lugar en tasas de desempleo en el país.
Santiago, la capital del país, también presenta cifras preocupantes, con una tasa de 9,7%. En este caso, la desocupación aumentó en 2,5%, influenciada principalmente por quienes buscan trabajo por primera vez. El Gran Santiago, que abarca 34 comunas, muestra un comportamiento similar, con el sector oriente de la ciudad registrando el mayor aumento en la tasa de desempleo, pasando de 7,2% a 9,4%.
Estos indicadores evidencian que el desempleo en Chile no se distribuye de manera homogénea. Algunas regiones enfrentan dificultades mayores que otras. Acuña propone que las políticas de empleo deben adaptarse a las realidades locales, sugiriendo que el papel de las oficinas regionales puede ser crucial para mejorar la conexión entre oferta y demanda laboral. Por ejemplo, el sector que mejoró su desempeño fue el de Enseñanza, con un aumento de 12,1% en su ocupación.
Teniendo en cuenta las proyecciones económicas y laborales, es vital que se implementen estrategias adecuadas y efectivas en aquellas regiones que actualmente enfrentan mayores desafíos en el mercado laboral. Las autoridades deben considerar las condiciones específicas de cada capital regional para diseñar intervenciones que realmente fomenten el empleo y reduzcan la tasa de desempleo en el país.
