Un departamento en la calle José Miguel Carrera, Santiago, fue acondicionado para simular un cuartel de la Policía de Investigaciones (PDI) y fue utilizado en un elaborado plan de secuestro de un integrante del clan Chen, vinculado a la denominada “mafia china” en Chile. La víctima fue interceptada el 6 de agosto y mantenida en este lugar durante aproximadamente cinco horas, donde se le exigió el pago de $300 millones para su liberación.
Detalles del falso cuartel
El inmueble estaba preparado con diversos elementos que hacían creer a la víctima que se encontraba en un recinto policial real. Entre los elementos encontrados se incluían:
- Computadores y carpetas con el logo de la PDI.
- Tazones institucionales.
- Una pizarra con fotografías y la estructura del clan Chen.
- Una cámara de seguridad y un televisor que reproducía imágenes de operativos del FBI.
- Un cuadro de Donald Trump y un pendón del FBI.
Estos elementos tenían como objetivo reforzar la amenaza de una posible extradición a Estados Unidos, incrementando la presión sobre la víctima.
Investigación y detenciones
El caso está siendo investigado por la Fiscalía Supraterritorial, que ha formalizado a varios imputados, incluyendo civiles y funcionarios de la PDI, quienes quedaron en prisión preventiva. Entre los involucrados se encuentra Vinko Fodich, exfiscal y abogado relacionado con el clan Chen, quien supuestamente recomendó a la víctima acceder a la solicitud de pago para su liberación.
La investigación también menciona a otros nueve implicados, entre ellos:
- Rodrigo Navarrete, inspector de la PDI.
- Estefano Andreotti, detenido en otra causa por tráfico de drogas sintéticas.
- Angelo Stevens, colaborador de Fodich en asesorías financieras.
Los sospechosos fueron identificados y detenidos tras el descubrimiento del falso cuartel, y la Fiscalía continúa con las diligencias para esclarecer la organización detrás del secuestro y las responsabilidades individuales de cada involucrado.

