Estudiantes de Medicina de la Universidad Nacional Andrés Bello (UNAB) y de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) han iniciado un paro en Concepción, denunciando serias deficiencias en infraestructura y la falta de docentes. Esta situación se agrava en una carrera que ya es conocida por sus altos aranceles y prolongadas jornadas de estudio.

Publicidad

Los alumnos de la UNAB han señalado que enfrentan jornadas de hasta 75 horas semanales y han expresado su preocupación por las condiciones de la residencia ubicada en el subterráneo del Hospital de Los Ángeles. Según sus denuncias, este lugar presenta problemas graves como:

  • Presencia de roedores.
  • Riesgo de inundaciones.
  • Accesos inadecuados.
  • Carencia de servicios básicos.

Los estudiantes han manifestado que, a pesar de pagar casi $11 millones al año por su formación, carecen de un espacio digno para descansar durante sus largas jornadas. “No estamos pidiendo privilegios, estamos exigiendo condiciones adecuadas para aprender y atender a los pacientes”, afirmaron en un comunicado.

Problemas en la UCSC

Por su parte, la Escuela de Medicina de la UCSC también ha presentado un petitorio que detalla problemas similares, incluyendo:

Publicidad
  • Falta de docentes.
  • Escasez de insumos.
  • Deficiencias en los campos clínicos.

Uno de los campus clínicos, el Hospital Herminda Martín de Chillán, ha sido objeto de críticas por las condiciones en que se encuentran las áreas de residencia, donde se han registrado filtraciones de agua por paredes y ventanas.

Diego Sandoval, estudiante de cuarto año de Medicina y vocero de la movilización, ha enfatizado que no están pidiendo privilegios, sino condiciones mínimas para su formación. Además, ha señalado que el aumento de cupos en la carrera no ha sido acompañado de mejoras en la infraestructura, lo que ha llevado a situaciones críticas como:

  • Saturación en campos clínicos.
  • Deficiencias en simulación.
  • Problemas logísticos, como tener que empujar vehículos averiados en el camino de regreso de prácticas.

Acreditación y gestión universitaria

Otro punto de preocupación para los estudiantes es que, en el último proceso de acreditación, la Comisión Nacional de Acreditación (CNA) redujo el periodo de acreditación a cuatro años, identificando debilidades que están alineadas con sus demandas actuales. Sandoval ha mencionado que las quejas no son nuevas, ya que se han mantenido desde un petitorio presentado en 2015, lo que indica un problema de gestión en la universidad.

Publicidad