Un reciente estudio de Bain & Company ha puesto de manifiesto cómo la inteligencia artificial (IA) está revolucionando la búsqueda y comparación de productos financieros en Sudamérica. Según el informe, el 36% de los consumidores recurre a asistentes de IA para aclarar dudas sobre su situación financiera, como la elegibilidad para créditos hipotecarios. Este cambio en el comportamiento de los usuarios está beneficiando a bancos pequeños y digitales, que ganan visibilidad frente a las grandes instituciones financieras.
Uso de inteligencia artificial en finanzas
La investigación, titulada How AI Rewrites the Rules of Brand Discoverability in Banking, también revela que un 19% de los usuarios utiliza estas herramientas para obtener asesoría sobre ahorro e inversión, un 16% para entender conceptos financieros y un 12% para redactar comunicaciones a bancos. Este fenómeno se enmarca en un contexto donde el 72% de los consumidores sudamericanos emplea IA, y el 55% de ellos la utiliza para buscar información.
Desafíos de confianza y seguridad
A pesar del creciente uso de la IA, la confianza sigue siendo un obstáculo significativo. En Sudamérica, solo tres de cada diez consumidores se sienten muy seguros al contratar servicios financieros a través de estas herramientas. Además, cerca del 37% de los encuestados expresa preocupaciones sobre la privacidad, la seguridad de los datos y la capacidad de la IA para entender sus necesidades.
Implicaciones para la industria bancaria
En Chile, donde aproximadamente el 47% de la población adulta posee al menos un instrumento de crédito, según la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), este nuevo escenario plantea desafíos para la industria bancaria. Pablo Sansuste, socio de Bain & Company, señala que los consumidores están comenzando su búsqueda financiera en plataformas de IA en lugar de en las páginas web o aplicaciones de los bancos, lo que redefine la competencia en el sector.
El estudio concluye que la visibilidad de los bancos en las respuestas generadas por IA se está convirtiendo en un nuevo factor de competencia, aunque esto no garantiza que los consumidores opten por sus productos.

