Las lluvias de las últimas semanas han propiciado la proliferación de la cicuta en diversos sectores de la Región Metropolitana. Esta planta silvestre, que puede alcanzar hasta tres metros de altura, es altamente tóxica y su ingesta puede tener consecuencias fatales.
Los especialistas advierten que la cicuta puede encontrarse en parcelas, terrenos baldíos, canales de regadío y a orillas de caminos. Su presencia se extiende desde la región de Coquimbo hasta la región de Los Lagos, y sus semillas pueden permanecer en el suelo durante años sin germinar, esperando condiciones favorables para crecer.
Riesgos de intoxicación
La principal preocupación radica en la sustancia coniína, que se encuentra en la cicuta y que altera el funcionamiento del sistema nervioso y muscular. Según el neurobiológo de la Universidad de Santiago, Fernando Ortiz, esta planta puede inhibir la comunicación entre el sistema nervioso y los músculos, lo que puede llevar a una parálisis progresiva.
El doctor Rodrigo Ramírez, bioquímico de la Universidad Central, indicó que los síntomas de intoxicación pueden aparecer entre 15 minutos y una hora después de la ingesta. Estos incluyen:
- Ardor en la boca y garganta
- Dolor estomacal
- Náuseas y vómitos
- Debilidad en las piernas
- Pérdida de fuerza
- Pupilas dilatadas
- Espasmos
- Dificultades para caminar, tragar y respirar
La intoxicación puede ser mortal en pocas horas, y un caso trágico ocurrió en 2020, cuando un niño de ocho años falleció en Quillota tras consumir la planta.
Precauciones a seguir
Los expertos recomiendan a la población no manipular ni consumir plantas silvestres cuya identificación no sea segura. Es fundamental mantener distancia de la cicuta y estar alerta, especialmente en áreas donde ha crecido debido a las recientes precipitaciones.
La cicuta se caracteriza por su tallo delgado, flores blancas y hojas separadas, lo que puede llevar a confusiones con plantas comestibles como el perejil. Por lo tanto, es crucial tener precaución al estar en contacto con la flora silvestre.

