Fernando llegó a Benamira, un pequeño pueblo en España, con la intención de quedarse solo cuatro meses. Sin embargo, han transcurrido más de 17 años desde su llegada, y actualmente vive prácticamente solo en esta localidad, que ha ido perdiendo habitantes con el tiempo.
Su decisión de permanecer en Benamira se basa en la búsqueda de una vida más económica, evitando el pago de arriendo en una gran ciudad. Según sus propias palabras, su gasto es de 0 euros en arriendo, similar a un okupa. Aun así, Fernando tiene algunos gastos mensuales que detalla a continuación:
- Electricidad: 40 euros
- Comida: entre 300 y 400 euros
- Transporte (automóvil): entre 300 y 400 euros
- Teléfono móvil: 50 euros
Fernando utiliza su automóvil para trasladarse a su trabajo, ya que Benamira no cuenta con transporte público. A pesar de los gastos, estima que podría ahorrar hasta 700 euros al mes si se ajusta a un presupuesto estricto.
Su rutina diaria comienza a las 6:00 horas, cuando se levanta para ir a trabajar. Al regresar, Fernando aprovecha su entorno para hacer ejercicio, leer y cuidar su huerto. Asegura que la soledad no es un problema, ya que trabaja de lunes a viernes y mantiene contacto con otras personas.
Estilo de vida en Benamira
La vida en un pueblo abandonado ha permitido a Fernando disfrutar de un estilo de vida simple y conectado con la naturaleza. La tranquilidad del lugar y la cercanía a su trabajo son aspectos que valora positivamente, especialmente al comparar su tiempo de traslado con el de quienes viven en ciudades como Madrid, donde algunos tardan hasta dos horas en llegar a sus trabajos.
Reflexiones sobre la soledad
A pesar de vivir en un entorno mayormente deshabitado, Fernando considera que su vida es plena y satisfactoria. La soledad no le afecta, y ha encontrado en su rutina diaria un equilibrio que le permite disfrutar de su tiempo libre y de actividades que le apasionan.

