Fantasilandia, uno de los parques de atracciones más emblemáticos de Chile, se prepara para sus últimas vacaciones de invierno en el histórico Parque O’Higgins, antes de realizar un traslado definitivo a su nueva ubicación en San Bernardo. Las vacaciones, que iniciarán el 22 de junio y culminarán el 5 de julio, marcan el fin de una era de más de 40 años de diversión en este sector de la capital.
La decisión de traslado se debe a la necesidad de modernización y ampliación de las instalaciones, ofreciendo así una experiencia renovada a los visitantes. Durante este período, el parque permanecerá abierto todos los días, con un horario que será de 11:00 a 19:00 horas.
Precios y detalles de entradas El costo de las entradas varía dependiendo de la estatura y la modalidad de compra. Los precios son:
- Desde 1,4 metros: $22.990 (sitio web) y $24.990 (boletería).
- Hasta 1,4 metros: $10.990.
- Personas mayores de 60 años: $10.990.
Vale la pena mencionar que estos precios solo aplican para las compras a través del sitio web, mientras que en las boleterías del parque, se incrementa el costo de las entradas para quienes miden más de 1,4 metros.
Un vistazo al futuro del parque La mudanza a San Bernardo implica varios cambios, no solo en la ubicación, sino también en la infraestructura y el tipo de atracciones que se ofrecerán. Aunque aún no se ha detallado el nuevo diseño del parque, se espera que incluya un enfoque en atracciones más innovadoras y entretenimiento familiar, manteniendo la esencia de diversión que ha caracterizado a Fantasilandia a lo largo de los años.
El cierre de este emblemático lugar será temporal, ya que tras finalizar la temporada de verano, el parque cerrará sus puertas por un periodo para facilitar el traslado y la construcción de las nuevas instalaciones. Además, esta mudanza está acompañada de un compromiso con la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente, buscando minimizar el impacto de la nueva construcción.
Fantasilandia ha sido un destino indispensable para los santiaguinos, y estas últimas vacaciones en el Parque O’Higgins son una oportunidad única de despedirse de un legado que ha entretenido a varias generaciones. Los fanáticos esperan con ansias la apertura de la nueva sede, que promete seguir creando recuerdos invaluables para el público.
Consecuencias para el mercado local La decisión de trasladar Fantasilandia a San Bernardo también plantea preguntas sobre el futuro impacto en el sector del entretenimiento local. Los comerciantes del sector de O’Higgins que históricamente han trabajado alrededor del parque, como restaurantes y otros servicios de atención al cliente, podrían sentir un descenso en su flujo de visitantes. Esta situación representa tanto un reto como una oportunidad, ya que la nueva ubicación podría atraer a nuevos clientes de sectores cercanos. Además, se espera que el nuevo recinto en San Bernardo genere empleo en la zona, lo que podría proporcionar un alivio económico a la comunidad.
Sin duda, estos últimos días en el Parque O’Higgins son una celebración de la historia de Fantasilandia, y una expectativa de su futuro en una nueva etapa.
