Una situación inesperada llevó a Fonasa a investigar un posible fraude que podría alcanzar casi los $8 mil millones. El caso comenzó cuando Pascuala Santibáñez, una mujer de 76 años de Pudahuel, asistió a un operativo comunitario para realizarse chequeos médicos gratuitos. Tras recibir los resultados, se percató de que le habían realizado 25 exámenes, incluyendo tres relacionados con fertilidad, a pesar de su edad.
Investigación de Fonasa
La denuncia de Pascuala fue el punto de partida para que Fonasa revisara la situación de cinco laboratorios que habrían estado involucrados en prácticas irregulares. Según Juan Fuentes, jefe de la División Jurídica de Fonasa, estos laboratorios utilizaban los operativos comunitarios como una forma de captar datos de los pacientes, incluyendo su huella digital, para emitir bonos en modalidad de libre elección sin el consentimiento de los involucrados.
Detalles del fraude
La investigación reveló que los laboratorios denunciados captaban a un gran número de personas y generaban numerosas prestaciones, muchas de las cuales no contaban con una evaluación médica previa que justificara su realización. El director de Fonasa, César Oyarzo, indicó que se asignaban 25 exámenes a cada paciente, independientemente de su edad o sexo, lo que generaba situaciones como la de Pascuala.
- Los exámenes diagnósticos estaban aumentando al doble de la velocidad de las consultas médicas.
- El 85% de los pacientes consultados no conocía el laboratorio asociado a la prestación.
- Más del 64% no sabía que Fonasa pagaría el bono.
- Un 42% aseguró no haber autorizado la emisión de los bonos.
Ante estos antecedentes, Fonasa presentó una querella por el delito de fraude de subvenciones. El abogado Neftalí Garabantes, de la Universidad Central, advirtió que podrían existir personas que, sin saberlo, estuvieron involucradas en estas irregularidades. La investigación busca determinar quién creó el sistema fraudulento y qué prestaciones fueron pagadas de manera improcedente.

