La Fiscalía está llevando a cabo una investigación en torno a los fichajes de dos jugadores por la Universidad de Chile, en un caso denominado "Caso Sartor". Las indagatorias se centran en los transferencias de Ignacio Tapia y Gabriel Castellón desde Huachipato a la U de Chile. El Ministerio Público busca esclarecer si estas negociaciones han favorecido a personas con intereses vinculados a la concesionaria Azul Azul, que maneja al club universitario.
Disparidad en montos
Según los antecedentes que han salido a la luz, el primer caso involucra al defensor Ignacio Tapia, cuyo pase completo fue ofrecido por Huachipato a la Universidad de Chile en 2021 por un total de 400 mil dólares. Sin embargo, al año siguiente, el club santiaguino pagó 900 mil dólares por el 50% de los derechos del jugador. Esta diferencia en los montos ha generado sospechas de un posible sobreprecio.
El segundo caso es el del arquero Gabriel Castellón, quien se unió a la U de Chile en 2024. En su declaración, el exdirector de Azul Azul, Juan Pablo Pavez, reveló que el club pagó 1,1 millones de dólares por el 50% de la carta del arquero, a pesar de que oficialmente se había informado que la cifra rondaba los 412 mil dólares. La Fiscalía evalúa las implicancias de estas transacciones.
Las investigaciones apuntan a que algunas de estas negociaciones hayan beneficiado a *intereses vinculados* a la propiedad de Azul Azul. Entre los nombres mencionados en las indagatorias destaca el exdirigente de Huachipato, Victoriano Cerda. Este nuevo desarrollo arroja luz sobre las complejidades dentro del mundo del fútbol chileno y las prácticas que rodean las transferencias de jugadores.
La Fiscalía continúa su trabajo para esclarecer la situación, mientras los involucrados se preparan para enfrentar las repercusiones de esta investigación.
