La selección de Irán ha manifestado su descontento, describiendo su situación como la "más oprimida del Mundial", luego de ser obligada a abandonar Estados Unidos tras su debut en el Mundial 2026. El partido, que finalizó en un empate 2-2 ante Nueva Zelanda, se celebró el 15 de junio en Los Ángeles, California.
El director técnico de Irán, Amir Ghalenoei, afirmaron que su equipo aún no había tenido un tiempo adecuado para descansar después del partido, y que se les pidió abordar un vuelo de regreso a su base en Tijuana, México, poco después de finalizar el encuentro. La falta de planificación en su traslado ha generado preocupación sobre el impacto que esto podría tener en su desempeño en la competencia, ya que los equipos requieren tiempo para recuperarse, sobre todo después de un evento tan exigente como un partido de fútbol en el Mundial.
Críticas a la Organización
Ghalenoei no especificó quién dio la orden de su partida, pero insinuó que había una falta de consideración por parte de las autoridades, tanto de la FIFA como de los organizadores del torneo en Estados Unidos. Durante la conferencia de prensa posterior al partido, el DT expresó su frustración afirmando: "Nos están obligando a salir en condiciones que no favorecen a un equipo en competición. Es inaceptable".
La decisión de sacar a la selección de Irán inmediatamente de Estados Unidos se produce en un contexto delicado de tensiones políticas y logísticas, incrementadas por el viaje desde California a Tijuana, que abarca alrededor de 140 millas. Esto no solo representa una cuestión logística, sino que también podría afectar las condiciones de preparación y recuperación física del equipo.
