YPF implementa un Plan B para el oleoducto VMOS ante tensiones en Medio Oriente

YPF evalúa alternativas para evitar retrasos en el oleoducto VMOS, crucial para la exportación de crudo, afectado por la situación en Medio Oriente.

YPF implementa un Plan B para el oleoducto VMOS ante tensiones en Medio Oriente

Buenos Aires — La empresa YPF, principal accionista del consorcio VMOS que construye un oleoducto para aumentar la exportación de crudo desde Vaca Muerta, ha definido un Plan B para hacer frente a posibles contratiempos logísticos. Este plan se activa debido a las tensiones en Medio Oriente, que podrían obstaculizar la llegada de dos monoboyas cruciales que se están construyendo en Emiratos Árabes Unidos (EAU).

Horacio Marín, CEO de YPF, ha señalado que este plan alternativo se pondrá en marcha si para septiembre no se restablece el tránsito en el Estrecho de Ormuz, un punto estratégico para la navegación marítima. Como solución inicial, YPF está considerando realizar modificaciones en la construcción de las monoboyas, que serían elaboradas en Brasil, aunque esto implicaría un uso de tecnología menor en comparación con las que se fabrican en EAU.

Impacto de ypf en la construcción del oleoducto

El oleoducto de VMOS es esencial para el avance en la infraestructura exportadora de Argentina, que actualmente exporta aproximadamente el 37% de su producción de crudo, alcanzando los 899 mil barriles diarios en abril. La obra tiene como objetivo vital despejar un cuello de botella en la infraestructura que enfrenta el sector petrolero argentino. Con el plan actual, se espera que el oleoducto esté listo para iniciar las exportaciones en el primer trimestre de 2027, con una capacidad inicial de 180.000 barriles por día, que podría expandirse a 550.000 barriles diarios e incluso potencialmente llegar a 700.000 barriles diarios en el futuro.

Marín también ha indicado que las estaciones de bombeo del ducto deberían estar finalizadas en octubre y que la terminal está proyectada para ser concluida antes de fin de año. La parte marina de la obra está en curso, y se están realizando trabajos significativos como la perforación dirigida para la instalación del caño un kilómetro mar adentro y la colocación de anclas para las monoboyas.

YPF ha manifestado su compromiso de no abandonar el Plan A, resaltando que si se normaliza el tránsito por el estrecho, la transición al plan original sería inmediata. Esta situación subraya la interdependencia de YPF con la logística marítima y el contexto geopolítico, factores que reflejan el riesgo en la operación de proyectos de gran envergadura en el sector energético.

Por la magnitud de este proyecto, cualquier retraso puede tener un impacto significativo en las metas exportadoras de Argentina, que aspira a alcanzar un millón de barriles diarios a corto plazo. Este panel de acción flexible que ha delineado YPF también se ve como una respuesta rápida ante las cambiantes dinámicas del comercio internacional, mostrando la flexibilidad que la compañía busca para cumplir con sus plazos establecidos.

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