La reciente disputa entre el canciller Francisco Pérez Mackenna y el ministro de Defensa, Fernando Barros, ha expuesto una crónica descoordinación dentro del gabinete del presidente José Antonio Kast. Este episodio, relacionado con la conducción de las relaciones exteriores con Argentina y Estados Unidos, ha llevado a cuestionar si el Gobierno carece de un vocero exclusivo, una coalición formal, o ambos.

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El conflicto surgió cuando Pérez Mackenna se vio obligado a contactar a Barros para pedirle que no interviniera en asuntos que competen a la Cancillería. Este tipo de descoordinación no es nuevo y ha generado inquietud en las fuerzas que respaldan al Gobierno, quienes han comenzado a solicitar ajustes en el modelo político implementado por Kast.

Descoordinaciones recurrentes

En el oficialismo se han identificado al menos tres episodios significativos de descoordinación:

  • El choque entre el ministro Jorge Quiroz y el biministro Claudio Alvarado, así como el titular de Segpres, José García Ruminot, en relación a la inclusión de un límite de edad para la gratuidad universitaria.
  • La situación en la que Alvarado se enteró por la prensa de un recurso presentado ante el Tribunal Constitucional, firmado por el presidente y otros cuatro ministros.
  • El desacuerdo público entre la ministra de Salud, May Chomali, y el ministro de Seguridad, Martín Arrau, sobre la reforma constitucional.

Estos episodios han reabierto el debate sobre si el problema radica en las personas o en la estructura del gabinete. Algunos dirigentes oficialistas, como el diputado Diego Schalper, han señalado que el verdadero inconveniente es el modelo de gobernanza, que permite que distintos ministros se pronuncien sobre los mismos temas, generando roces que no son asumidos por nadie.

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Propuestas para mejorar la coordinación

Schalper sugiere la creación de un comité político empoderado, con roles claramente definidos para la vocería, la jefatura de gabinete y la relación con la Secretaría General de la Presidencia. Esta propuesta apunta a solucionar la falta de coordinación que ha caracterizado al gabinete.

Por su parte, el diputado Eduardo Cretton, vicepresidente de la UDI, también ha manifestado su preocupación por la falta de coordinación, no solo dentro del gabinete, sino también con los partidos que apoyan al Gobierno. Cretton ha destacado que la ausencia de una coalición política formal ha dificultado el orden político en la administración actual.

Ambos parlamentarios coinciden en que la decisión sobre la figura de los biministros y la estructura del gabinete corresponde al presidente Kast, quien deberá evaluar si es necesario realizar cambios significativos en la organización del Gobierno.

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