Cristóbal Barra, exvicepresidente nacional del Partido por la Democracia (PPD), lideró la salida de 300 militantes del partido, argumentando una «ausencia total de democracia y de legalidad interna». La decisión se tomó tras una serie de disputas internas, especialmente en torno a las elecciones de secretaría general y vicepresidencias del partido, celebradas el 31 de mayo.
Motivos de la fuga
Barra expresó que el PPD ha traicionado sus principios fundacionales, señalando que la cúpula del partido ha mostrado complicidad con la agenda del gobierno, lo que contradice su esencia democrática y progresista. En su misiva de renuncia, Barra y sus seguidores afirmaron que representan «la mitad de la fuerza política del partido y toda la estructura de la Juventud del PPD».
Controversias internas
Antes de la fuga, Barra había sido un candidato fuerte para la secretaría general del PPD, pero su camino se complicó debido a una condena por hurto en 2015 y cuestionamientos sobre su gestión como vicepresidente. En las elecciones internas, obtuvo la primera mayoría con 932 votos, pero el Tribunal Supremo del partido decidió que el senador Ricardo Celis ocuparía el cargo de primer vicepresidente, generando controversia sobre la imparcialidad del proceso.
Barra denunció que el presidente del Tribunal Supremo, Nicolás Camus, tiene vínculos familiares con Guido Girardi, un influyente miembro del PPD, lo que podría haber afectado la decisión. Desde el entorno de Girardi, se desestimaron las acusaciones de injerencia.
Reacciones del PPD
El secretario general del PPD, Sebastián Vergara, minimizó la fuga de militantes, afirmando que la decisión de quienes optan por seguir otros caminos es respetable. Sin embargo, también indicó que esta renuncia era inminente debido a los resultados adversos en las elecciones internas y a cuestionamientos que están siendo revisados por el Tribunal Supremo del partido.
Barra, por su parte, enfatizó que buscarán construir un movimiento político que respete los principios democráticos y represente a las mayorías populares, en contraposición a lo que consideran una traición a los valores del PPD.

