El Gobierno de José Antonio Kast reafirmó su postura en contra del aborto durante una sesión del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, celebrada el 7 de octubre. En esta ocasión, Chile se unió a Argentina, Colombia, Costa Rica, Paraguay y Perú para manifestar su compromiso con la promoción y protección del derecho a la vida.
La intervención chilena, realizada por el representante Fernando Cabezas, se centró en la discusión sobre el derecho al agua y el saneamiento, pero también abordó temas de salud menstrual y derechos reproductivos. Cabezas enfatizó que “el Gobierno de Chile promueve y protege el derecho a la vida de conformidad con su ordenamiento jurídico y sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos”.
Postura chilena sobre derechos reproductivos
En su intervención, el delegado chileno aclaró que, en el contexto de los derechos sexuales y reproductivos, el aborto no es considerado un derecho internacionalmente reconocido. Según su opinión, la definición y regulación del aborto dependen de la normativa interna de cada país.
Además, instó a mantener un lenguaje claro y coherente en las resoluciones de la ONU para facilitar la construcción de consensos. Esta postura fue respaldada por los otros países presentes, consolidando así un bloque provida en la región, según la ONG Global Center for Human Rights.
Contexto político del Gobierno de Kast
Esta declaración es una de las pocas ocasiones en que el Gobierno de Kast se ha pronunciado sobre el aborto desde su llegada al poder. Durante su campaña, el Presidente evitó abordar lo que denominó la “agenda valórica”, priorizando temas como la seguridad y el crecimiento económico.
La postura del Gobierno ha generado reacciones en la oposición, que ve en esta declaración un intento de marcar distancia con el legado de la administración anterior y de reorganizar sus propias filas, que han enfrentado dificultades para articularse tras la salida de Gabriel Boric.

