El ministro del Trabajo, Tomás Rau, anunció este viernes que el Gobierno ingresará indicaciones al proyecto de Sala Cuna Universal, actualmente en discusión en la Comisión de Educación del Senado. Este proyecto tiene como objetivo garantizar el acceso a la sala cuna para los hijos de trabajadores, eximiendo a las pequeñas y medianas empresas (pymes) de la obligación de proveer este servicio.
El diseño del proyecto establece una cotización del 0,3%, la cual se compensará con una reducción en la cotización del seguro de cesantía. Esto se enmarca dentro de un contexto de preocupación de los empleadores por el aumento de los costos laborales, derivados de reformas recientes como el incremento del salario mínimo y la ley de reducción de la jornada laboral a 40 horas. El ministro Rau, sin embargo, aseguró que esta nueva estructura de financiamiento no impactará los costos laborales actuales.
El proyecto plantea una implementación gradual que se extenderá por cuatro años, permitiendo un acceso paulatino a la sala cuna para distintos grupos de trabajadores. En este sentido, el primer año se priorizarán los hijos de mujeres del Código del Trabajo y de padres con tutela; el segundo año, los hijos de trabajadoras independientes y del personal de casas particulares; el tercer año, los hijos de madres que están estudiando o buscando empleo; y finalmente, en el cuarto año, los hijos de madres que no estudian ni trabajan. Se estima que este sistema beneficiará a unos 50 mil niños, estableciendo un costo superior a 5,4-5,5 UTM, es decir, más de $320 mil por niño.
Además, se evaluará la posibilidad de aumentar los recursos a instituciones como Junji e Integra para que puedan ofrecer extensiones horarias y operar en meses en que normalmente no lo hacen. Rau enfatizó la importancia de avanzar en este proyecto, que se está construyendo sobre lo ya logrado en iniciativas anteriores, incluyendo partes de un proyecto desarrollado durante el gobierno de Sebastián Piñera.
Con este enfoque, se espera que el proyecto de Sala Cuna Universal contribuya a mejorar la situación de las familias trabajadoras en Chile, facilitando la conciliación entre la vida laboral y familiar. "En todas las reuniones que he tenido, hay deseos de avanzar y no estamos reescribiendo, sino que trabajando sobre lo que se logró avanzar", afirmó el ministro Rau durante su presentación, resaltando la importancia de contar con el apoyo estatal para garantizar su éxito.
El próximo paso será la votación de las indicaciones en la comisión, donde se espera que el diálogo continúe, recibiendo el feedback de diversos sectores que se verían impactados por esta nueva normativa. La atención ahora se centra en el compromiso del gobierno de asegurar la viabilidad económica de esta propuesta, especialmente en tiempos de restricciones fiscales, donde la sostenibilidad del sistema se vuelve crucial.
En este contexto actual, se hace necesario seguir monitoreando los avances en el proyecto, así como evaluar el impacto que podrían tener las medidas propuestas en el bienestar de las familias chilenas.
