El nuevo subsecretario General de Gobierno y vocero del Ejecutivo, Gonzalo Arenas, se refirió a las críticas realizadas por el expresidente Gabriel Boric durante su participación en la celebración del 120° aniversario de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh). En su discurso, Boric cuestionó al actual Gobierno, lo que llevó a Arenas a manifestar su opinión sobre el rol de los expresidentes.
La importancia del trato deferente
Arenas, al ser consultado sobre los comentarios de Boric, destacó la relevancia de la figura del expresidente en el contexto político chileno. Señaló que “la autoridad presidencial ha sido pensada para estar por sobre el bien y el mal, por sobre los intereses de los partidos y ser el gran guardián del bien común”. En este sentido, consideró que un expresidente debería adoptar un enfoque similar.
El vocero argumentó que un expresidente, dada su experiencia en el gobierno, debería tener un “trato más deferente” con sus sucesores. “Si tiene algo que aportar, que por supuesto puede ser muy valioso, se hace hablando con las autoridades que corresponde en el Palacio de La Moneda, dando soluciones más que críticas”, indicó Arenas. Esta postura sugiere que las críticas deben ser constructivas y no meramente políticas.
El rol republicano de los expresidentes
Arenas concluyó enfatizando que “la figura de los expresidentes también cumple un rol republicano” y expresó su deseo de que todos los exmandatarios cumplan con este rol. Su declaración resalta la expectativa de que los líderes políticos, independientemente de su pasado, actúen en beneficio del país y sus instituciones.

