El ministro de Agricultura, Jaime Campos, ha tachado de "show comunicacional" la decisión del expresidente Gabriel Boric de transformar Punta Peuco, un penal ubicado en Tiltil, al permitir la convivencia de presos comunes con condenados por crímenes de lesa humanidad. Campos, quien participó en el pódcast Como te lo explico, argumentó que este cambio no representa un cambio sustantivo en el sistema penitenciario.
Críticas a la decisión de Boric
El actual ministro, que fue ministro de Justicia durante el gobierno de Michelle Bachelet, defendió que Punta Peuco debe ser un penal segregado, basado en principios de segregación penitenciaria, que consideró esenciales para la correcta función del sistema. "Así lo estableció la ley cuando se creó, siguiendo criterios de ciencia penitenciaria", afirmó Campos, quien cuestionó la efectividad de la medida implementada por Boric, sugiriendo que solo un pequeño número de presos comunes han sido trasladados.
"En la práctica, entraron tres y quedaron 130 o 140 exmilitares adentro", criticó, sugiriendo que el cambio no satisface las necesidades reales de la población penal.
Indultos y derechos humanos
En la conversación, se abordó también el tema de los indultos humanitarios. Campos expresó su desacuerdo con la potestad presidencial para indultar, considerándola un resabio monárquico. No obstante, validó la posibilidad de indultos en casos de enfermedades terminales, incluso mencionando al exagente de la DINA, Miguel Krassnoff, asegurando que cualquier ser humano tiene derecho a una muerte digna si sufre condiciones críticas de salud. "Si es un enfermo terminal, obvio, como cualquier persona", sostuvo Campos.
Análisis de la centroizquierda
Finalmente, Campos reflexionó sobre el estado de la centroizquierda en Chile, lamentando que se haya convertido en un "vagón de cola" del Partido Comunista y del Frente Amplio. Insistió en que deben asumir un rol más activo e integrador en la conversación política, advirtiendo que su falta de relevancia podría tener consecuencias a largo plazo para el sistema democrático. Campos describió su propio lugar en el gobierno conservador liderado por José Antonio Kast como positivo, asegurando que ha recibido apoyo y libertad para desempeñarse.
Estas declaraciones reabren el debate sobre la segregación en el sistema penal y la forma en que se deben abordar los derechos humanos en Chile, especialmente en relación con la antigua dictadura.
