El Gobierno de Chile, a través de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), ha decidido congelar la reforma constitucional de seguridad, que se encontraba estancada sin consenso dentro de la coalición oficialista. Esta decisión fue anunciada el lunes por el ministro José García Ruminot, quien también comunicó la activación de veinte nuevas urgencias legislativas para avanzar en la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT).
Reordenamiento de urgencias legislativas
La Segpres ha cambiado la urgencia de la reforma constitucional de suma a simple, lo que permite establecer un plazo de 30 días para su discusión. En este nuevo enfoque, se priorizan cinco iniciativas con discusión inmediata que ya están en segundo trámite en el Senado y otras cinco que recién ingresan a su primer trámite en la Cámara de Diputados.
- Un total de 23 proyectos de la ACOT tienen algún grado de urgencia.
- Las iniciativas incluyen la modernización del sistema de incentivos de Carabineros y un proyecto de reglas de uso de la fuerza.
- El proyecto que crea un registro de actos vandálicos no fue incluido en la lista de urgencias.
Contexto y reacciones
La decisión de congelar la reforma se produce tras la solicitud del oficialismo, que había expresado la necesidad de priorizar proyectos que ya avanzaban en el Congreso. García Ruminot destacó que el objetivo del Gobierno es avanzar con urgencia en la agenda de seguridad, que considera fundamental para la ciudadanía.
El ministro también descartó la posibilidad de retirar la reforma para reingresarla con modificaciones, afirmando que se mantiene la importancia de la propuesta original. Sin embargo, el senador Pedro Araya, presidente de la comisión que discutirá el proyecto, había advertido que no se pondría en tabla hasta que no existiera un consenso mínimo sobre el nuevo estado de excepción.
La situación ha generado un ambiente de incertidumbre, especialmente en relación a la capacidad de los proyectos para pasar el control de constitucionalidad del Tribunal Constitucional, un temor que se ha manifestado en La Moneda.

