La Copa Mundial de la FIFA 2026 comenzará el 11 de junio y se prevé que genere una actividad económica de más de US$80.100 millones a nivel global. Este evento, que reunirá a 48 selecciones en Estados Unidos, Canadá y México, podría involucrar a más de 6.000 millones de personas y convertirse en la edición más tecnológica de la historia.
Impacto Económico en la Región
Según un informe de Bank of America, el torneo tendrá un impacto considerable en la economía mundial, con US$40.900 millones que se destinarán al Producto Interno Bruto (PIB) global. En Estados Unidos, la proyección es de US$30.500 millones en producción económica, generando alrededor de 185.000 empleos. Las 16 ciudades anfitrionas abarcan una población de cerca de 130 millones y reciben anualmente más de 33 millones de visitantes internacionales. Estas ciudades juntas representan una economía de aproximadamente US$11 billones.
La magnitud del evento está destinada a beneficiar no solo al turismo, sino también a diversas industrias. Las aerolíneas, hoteles, restaurantes y medios de comunicación se encuentran entre los sectores que tendrán un papel protagónico. Se estima que el turismo deportivo solo generará US$672.000 millones en 2025 y representará un 41% de los ingresos de la industria hacia fines de la década.
La Revolución Tecnológica del Mundial
El Mundial 2026 será la primera copa del mundo dominada por tecnologías de inteligencia artificial. Se proyecta que generará más de 90 petabytes de datos, lo cual es un volumen 45 veces superior al registrado durante el último torneo en Qatar. La inteligencia artificial no sólo se utilizará para el análisis del rendimiento de los jugadores, sino también en la gestión de los estadios y la organización de los eventos a través de gemelos digitales y centros de comando automatizados.
Además, se prevé que este Mundial ponga a prueba la infraestructura digital global, dado que se estima que la final podría absorber hasta el 7% del tráfico mundial de internet. El aumento de usuarios participando en el streaming y las interacciones digitales crecerá conforme más partidos sean transmitidos.
La competencia también está diseñada para ser más interactiva, con pronósticos que apuntan a que Francia y España son las favoritas, según analistas de Bank of America. Este enfoque en la tecnología no solo beneficia a los espectadores, sino que también redefine como se gestionan y producen grandes eventos deportivos.
En resumen, el Mundial 2026 está configurado no solo para ser un evento deportivo, sino para representar una confluencia entre deporte, tecnología y negocios. Con las cifras y pronósticos presentados, se espera un cambio no solo en el escenario deportivo, sino en la economía a nivel global que podría dejar un legado perdurable más allá del evento en sí.
