El exministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, destacó la importancia de la continuidad en las políticas de seguridad en Chile durante una entrevista en el programa Pauta Abierta de Radio Pauta. Cordero subrayó que las estrategias de seguridad deben ser sostenidas a lo largo del tiempo, sin importar los cambios de administración, afirmando que «uno no puede reinventar el país cada cuatro años».

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Desafíos en la implementación de leyes

Cordero mencionó que el actual gobierno se encuentra en una fase centrada en la ejecución de más de 70 leyes aprobadas en la materia durante la administración anterior, resultado de acuerdos entre el Ejecutivo y la oposición. «El debate legislativo es muy importante, pero las leyes centrales ya están dictadas», enfatizó, señalando que el verdadero desafío radica en su implementación efectiva.

Preservación de capacidades institucionales

El exministro también hizo hincapié en la necesidad de preservar las capacidades institucionales desarrolladas con la creación del ministerio. Criticó la decisión inicial de desmantelar una unidad estratégica que integraba información de diversas instituciones policiales, aunque valoró su posterior reinstalación. Según Cordero, mantener estas herramientas es crucial para asegurar la continuidad del trabajo técnico y operativo en materia de seguridad.

Crimen organizado y su complejidad

Cordero advirtió que el crimen organizado no debe ser visto únicamente desde la perspectiva del narcotráfico, ya que también abarca otras economías ilícitas, como la explotación de recursos naturales y delitos ambientales. «El crimen organizado son estructuras que tienen un orden con el propósito de explotar economías ilícitas», afirmó, mencionando ejemplos de países como Perú, Ecuador, Brasil y Colombia, donde estas organizaciones afectan a territorios y comunidades indígenas.

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Críticas a la incorporación de Fuerzas Armadas

Finalmente, Cordero expresó sus reservas respecto a la inclusión de las Fuerzas Armadas en la lucha contra el crimen organizado, sugiriendo que es fundamental entender la complejidad del fenómeno antes de definir las respuestas institucionales adecuadas. Sus declaraciones resaltan la necesidad de fortalecer la coordinación entre las instituciones del Estado y mantener políticas de seguridad que aborden las diversas dimensiones del problema.