La denuncia de una violación grupal por parte de una joven de 23 años en la Guarnición Marítima de la Armada en Rapa Nui ha generado una fuerte conmoción en la comunidad local, que ha respondido con manifestaciones frente a las instalaciones navales. La madre de la víctima, en una emotiva entrevista, compartió el profundo dolor y las secuelas que este ataque ha dejado en su familia y en su hija.

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«Tengo mucha frustración y a la vez también tengo mucha rabia. La única fuerza que nosotros tenemos hoy en día es apoyar a nuestra hija y sacarla adelante, porque a mi hija la mataron en vida y ella va a tener que aprender a vivir con esto», declaró la madre, quien describió la agresión como un acto «cobarde y despiadado» por parte de los cuatro infantes de marina involucrados.

Detalles del caso

La joven había conocido a uno de los sargentos acusados días antes del ataque en una fiesta, y fue invitada a otra celebración en la Guarnición Marítima. Aunque inicialmente planeaba asistir con una amiga, esta última no pudo acompañarla, lo que llevó a la joven a acudir sola a un recinto militar de acceso restringido para civiles.

El fiscal adjunto de Rapa Nui, Sergio Espinoza, confirmó que el encuentro irregular ocurrió en un contexto de ingesta de alcohol y con la participación de personas ajenas al recinto militar. La madre de la víctima también destacó que estas fiestas informales han sido una constante en la guarnición, advirtiendo sobre la falta de control de las autoridades marítimas sobre estas situaciones.

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Investigación y estado actual de los acusados

Según la investigación, la violación ocurrió en el dormitorio de dos de los sargentos, donde la joven no pudo resistir debido a su estado de vulnerabilidad tras haber consumido alcohol. La denuncia fue realizada por la propia víctima, quien se presentó en Carabineros alrededor de las 3:40 de la madrugada del 3 de octubre, tras ser encontrada por una amiga con lesiones y en estado de shock.

Los cuatro marinos fueron formalizados y se decretó su prisión preventiva, fijándose un plazo de 80 días para la investigación. Sin embargo, actualmente cumplen esta medida en la Guarnición de Orden y Seguridad de la Armada en Talcahuano, lo que ha generado el rechazo de la familia y la parte querellante. El abogado de la víctima, Ciro Colombara, ha cuestionado esta situación, argumentando que los acusados no deberían tener privilegios y deben cumplir su prisión preventiva en un recinto común bajo la custodia de Gendarmería de Chile.

La madre de la joven reiteró su exigencia de justicia, pidiendo que los responsables paguen por el daño causado: «Que paguen por todo el daño, que sean encarcelados y que no existan privilegios. Aquí ellos cometieron una aberración contra la vida de una joven».

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