Las diputadas del Partido de la Gente (PDG), Flor Contreras y Lilian Betancourt, han expresado su apoyo a la parlamentaria republicana Javiera Rodríguez, quien recientemente denunció a un académico de la Pontificia Universidad Católica por hostigamiento digital. La controversia se originó a partir de un comentario despectivo que el académico Sebastián Gray hizo sobre una fotografía de Rodríguez, en la que mencionó que «una estaca le atraviesa la cabeza».
Las legisladoras del PDG han criticado abiertamente el silencio de la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Judith Marín, ante este incidente. Contreras afirmó que si el Ministerio no defiende a una parlamentaria oficialista ante un ataque tan evidente, se cuestiona la protección que se brinda a todas las mujeres del país. Betancourt, por su parte, instó a la ministra a actuar con coherencia institucional y no ignorar la violencia política y digital.
Contexto del incidente
El incidente ocurrió durante las Fiestas Patrias, cuando Rodríguez compartió una imagen vestida con indumentaria típica y una bandera chilena. El comentario de Gray fue interpretado como una amenaza, lo que llevó a Rodríguez a presentar una denuncia formal ante la UC. En su respuesta, Rodríguez subrayó que la crítica política es válida, pero que las amenazas y los insultos son inaceptables.
Reacción del académico
En respuesta a la denuncia, Sebastián Gray defendió sus palabras, afirmando que no hubo intención de amenazar y que su comentario era un intento de humor. También acusó a Rodríguez de hipocresía, señalando que ella frecuentemente hace expresiones ofensivas en público. Gray cuestionó las motivaciones detrás de la denuncia de Rodríguez, sugiriendo que podría haber intereses ocultos.
Demandas de las diputadas
Las diputadas Contreras y Betancourt han solicitado que el Ministerio de la Mujer tome una postura activa en la defensa de las mujeres frente a la violencia de género, enfatizando que esta protección debe ser universal y sin consideraciones políticas. La falta de respuesta del ministerio ha generado preocupación sobre el compromiso del gobierno con la defensa de los derechos de las mujeres en situaciones de violencia política y digital.

