Durante un conversatorio en Athena Lab sobre «Identidad nacional y cohesión social», el expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle expresó su desacuerdo con la idea de que el estallido social de 2019 en Chile fue un fenómeno espontáneo. Frei argumentó que, en ese momento, el país contaba con los ingresos per cápita más altos de Latinoamérica y los niveles de pobreza más bajos registrados.

Publicidad

Advertencias previas al estallido

Frei mencionó que el expresidente de Colombia, Iván Duque, había alertado al gobierno chileno sobre la situación, indicando que había llamado al entonces presidente Sebastián Piñera en los meses previos al estallido. Según Frei, Duque había señalado la necesidad de investigar las tensiones sociales que se estaban manifestando.

El exmandatario chileno también destacó que las advertencias de Duque se basaban en declaraciones públicas de dirigentes de varios países, lo que sugiere que había un contexto más amplio detrás de los eventos de 2019. Frei enfatizó que la falta de acción oportuna por parte del gobierno para abordar estas advertencias llevó a la creación de una comisión investigadora, que se estableció casi un año después del estallido.

Factores externos y reacciones

Frei hizo hincapié en que existían elementos externos involucrados en la crisis, mencionando que hubo destrucción coordinada de infraestructura, como la quema de estaciones de metro, que no podría haber sido realizada sin una planificación previa. Además, citó las declaraciones de Duque sobre una supuesta «obsesión» del gobierno colombiano de la dictadura contra Chile, sugiriendo que había intereses externos en el conflicto.

Publicidad

Estas afirmaciones de Frei se producen en un contexto de controversia, tras los comentarios del embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, quien afirmó que el estallido social fue impulsado por organizaciones de izquierda. En respuesta, el canciller Francisco Pérez Mackenna convocó a Judd para que explique los fundamentos de sus declaraciones.