Un informe del Circuito Intersectorial de Femicidio (CIF) ha revelado que durante el año 2025, en uno de cada dos casos de femicidio frustrado en Chile, las víctimas habían realizado denuncias previas. En total, se registraron 330 incidentes de este tipo, de los cuales 168, equivalentes al 50,9%, contaban con antecedentes de denuncias. En contraste, 162 casos, es decir, el 49,1%</strong%, no tenían denuncias registradas.
Comparativa con femicidios consumados
El informe también destaca una notable diferencia en la proporción de denuncias previas entre femicidios consumados y frustrados. De las 44 víctimas de femicidios consumados, solo 14, lo que representa el 31,8%, habían denunciado anteriormente, mientras que en 30 casos no existían registros previos. En el caso de los femicidios tentados, de los 70 casos analizados, 26 contaban con denuncias previas y 43 no.
Falta de medidas cautelares
A pesar de la existencia de antecedentes, el informe señala que la protección activa no fue efectiva en muchos casos. De los 446 hechos de violencia femicida analizados, incluidos femicidios consumados, frustrados, tentados y suicidios femicidas, el 88,3% no contaba con medidas cautelares vigentes. En el caso específico de los femicidios frustrados, 289 de los 330 casos no tenían protección activa, lo que equivale al 87,6%. Solo 41 casos, es decir, el 12,4%, contaban con medidas cautelares al momento del hecho.
Contexto de los femicidios frustrados
El informe también revela que la mayoría de los femicidios frustrados ocurrieron en espacios residenciales relacionados con las víctimas o los agresores. De los 330 casos, 264, que representan el 80%, sucedieron en una vivienda vinculada directamente a alguno de ellos. El domicilio común fue el lugar más frecuente, con 151 casos (equivalente al 45,8% del total), seguido por el domicilio de la víctima con 93 casos y el del agresor con 20 casos.
Este contexto resalta que la violencia femicida se produce mayoritariamente en situaciones íntimas, ya que de los 446 hechos registrados, 437, equivalentes al 98%, fueron clasificados como femicidios íntimos.

