Bloomberg Línea — Wall Street cerró con sólidas ganancias el jueves, con el S&P 500 avanzando más de un 1,75% y el Nasdaq liderando con un alza de 2,54%. Este optimismo surge tras el anuncio del presidente Donald Trump sobre la cancelación de ataques militares contra Irán y la expectativa de un potencial acuerdo para poner fin al conflicto.
Efectos inmediatos en los mercados
El cambio de tono por parte de la administración estadounidense generó un fuerte alivio en los mercados financieros, permitiendo una recuperación de los activos de riesgo después de dos jornadas consecutivas de pérdidas. El crudo estadounidense cayó a aproximadamente US$87 por barril y el Brent se situó cerca de los US$90, sus niveles más bajos desde abril. Este descenso en los precios del petróleo se considera un alivio tras las crecientes preocupaciones sobre interrupciones en el estrecho de Ormuz.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro también retrocedieron entre ocho y once puntos básicos. El bono a 30 años cayó hasta 4,94%, su nivel más bajo en más de un mes, lo que refleja una disminución en las expectativas de nuevas alzas en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal. La presión sobre la inflación se ha comenzado a moderar, al menos en parte, gracias a la reducción en los precios de la energía, lo que alentó a los inversionistas a reducir apuestas sobre un eventual aumento de tasas.
El oro y los mercados emergentes
Por otro lado, el oro experimentó un notable aumento de hasta un 2,4%, logrando su mayor avance intradía en más de un mes. La caída de los rendimientos de los bonos, junto con la debilidad del dólar, impulsó la demanda por este metal precioso. Aunque el índice de precios al productor mostró un aumento interanual del 6,5%, se registraron algunos componentes menos preocupantes, lo que refuerza la percepción de que las presiones inflacionarias podrían empezar a ceder.
La noticia de la moderación en el conflicto también benefició a los mercados emergentes. Las divisas de varios países en desarrollo, incluyendo el real brasileño y el peso chileno, registraron avances tras las declaraciones de Trump. Esta situación ha generado optimismo en la región, aunque la complejidad de las valuaciones y los elevados rendimientos de los bonos continúan planteando desafíos para los inversores.
