En Chile, aproximadamente el 75% de los nacimientos ocurren fuera del matrimonio, una estadística que contrasta notablemente con el 40% de los países de la OCDE. Esta realidad fue planteada por Heidy Kaune, académica de la Universidad Diego Portales, en el contexto del lanzamiento del Plan Chile Renace, una iniciativa del gobierno de José Antonio Kast. Este plan busca atacar la sostenida disminución de la natalidad en el país y fortalecer las familias, enfatizando que muchos de los problemas sociales actuales tienen su origen en el debilitamiento de la unidad familiar.
La Comisión Asesora Presidencial que se encargará de la implementación del plan se constituirá la próxima semana, compuesta por especialistas en diversas disciplinas como economía, sociología, salud y género. Tendrán la tarea de entregar recomendaciones para finales de 2026. Entre las estrategias a abordar, se encuentran el costo de la vida, acceso a vivienda, sistemas de cuidados, conciliación laboral y salud reproductiva, así como el fortalecimiento de los vínculos familiares.
La situación demográfica en Chile es alarmante; se registra menos de un hijo por mujer en edad fértil, posicionando al país entre los de menor fecundidad a nivel mundial. De hecho, según el último informe del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa global de fecundidad alcanzó un mínimo histórico de 0,99 hijos por mujer en 2025, muy por debajo del nivel de reemplazo poblacional de 2,1 hijos.
El presidente Kast subrayó que la creación de una Secretaría Ejecutiva es necesaria para coordinar eficazmente el Plan Chile Renace, a la par que se enviará un proyecto de ley que introduce un bono mensual de $30 mil por hijo dirigido a las familias del 80% más vulnerable, según el Registro Social de Hogares. La tasa de nacimientos ha disminuido dramáticamente, con 146.446 nacidos vivos en 2025, casi 130 mil menos que en 1993, lo que refleja una caída del 46,9% en poco más de tres décadas. Esta tendencia también tiene consecuencias regionales, con localidades como Valparaíso, Ñuble y Los Ríos mostrando más defunciones que nacimientos.
Los especialistas han coincidido en que la crisis de la natalidad no se puede abordar únicamente desde una perspectiva reproductiva, sino que es un fenómeno multifactorial. Factores como el aumento de la edad de maternidad, la incertidumbre económica, las dificultades de acceso a la vivienda y la desigualdad en las responsabilidades de cuidado son aspectos clave. Actualmente, la edad promedio para ser madre se sitúa en 30 años, lo que indica un cambio significativo con respecto a las décadas anteriores.
Ana Farías, directora del Magíster en Gobierno y Sociedad de la Universidad Alberto Hurtado, enfatiza que las políticas deberían enfocarse en implementar sistemas integrales de cuidado que permitan a los padres compatibilizar trabajo y vida familiar. A su vez, Kaune aboga por eliminar los obstáculos para quienes desean formar una familia, al señalar que la decisión de posponer la maternidad se ve influenciada más por las condiciones socioeconómicas que por la falta de deseo de tener hijos.
Con la implementación del Plan Chile Renace, el gobierno espera transformar la crisis demográfica en una oportunidad para redefinir y fortalecer las estructuras familiares en Chile, adaptándose a las realidades actuales y fomentando un ambiente propicio para la maternidad y paternidad.