La reciente revisión de las proyecciones de Goldman Sachs respecto a los recortes de tasas de la Reserva Federal indica que la entidad espera que estos ocurran en junio y diciembre de 2027, en lugar de diciembre de 2026. Esta decisión se fundamenta en datos recientes que reflejan una economía y un mercado laboral más robustos de lo previsto. La actividad económica ha mostrado un crecimiento notable, lo que impide que se considere urgente una reducción de la tasa de fondos federales.
Fortaleza económica y empleo
El economista jefe de Goldman Sachs para Estados Unidos, David Mericle, destacó que el crecimiento del empleo ha acelerado notablemente, lo que ha llevado a la entidad a revisar sus proyecciones sobre la tasa de desempleo. Mientras que anteriormente se anticipaba que esta podría alcanzar un 4,6% hacia finales de año, ahora se prevé que suba apenas al 4,4%, desde el 4,3% registrado en mayo. Esto indica que, aunque existe un incremento en la tasa de desempleo, no se presenta un contexto que motive a la Fed a reducir su tasa de interés.
Proyecciones de inflación
Otro factor que contribuye a este escenario es la trayectoria esperada de la inflación. Goldman Sachs estima que la inflación subyacente, medida por el índice de gastos de consumo personal (PCE), se mantendrá por encima del objetivo del 2% durante todo 2026. Actualmente, se sitúa en un 3,3% interanual. A pesar de que se anticipa una disipación gradual de los efectos de los aranceles y de los elevados precios del petróleo, estos factores seguirán influyendo en el nivel de precios por un período prolongado.
Además, se proyecta que la inflación podría acercarse al 2% recién en 2027, lo cual mitigaría las probabilidades de un recorte de tasas en el corto plazo. Goldman Sachs considera que aunque ciertos índices muestran una dinámica más moderada, los efectos acumulativos de los choques de oferta y otros factores seguirán siendo relevantes.
Aumento de tasas poco probable
En cuanto a la posibilidad de un eventual aumento de tasas por parte de la Reserva Federal, Goldman Sachs indica que esta opción sigue siendo poco probable, aunque ha aumentado ligeramente en comparación con evaluaciones anteriores. La normal dinámica histórica de la Fed muestra que no actúa con rapidez frente a shocks en el precio del petróleo, especialmente cuando se considera que esto no provocará un aumento persistente en la inflación.
Las recientes declaraciones de algunos miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) sugieren que un aumento en las tasas podría ser considerado si las condiciones inflacionarias empeoran. Sin embargo, en este entorno de fortaleza laboral y de crecimiento económico, el riesgo de un error costoso por parte de la Reserva es bajo, según la interpretación de Goldman Sachs.
Este análisis plantea un marco claro en relación a la política monetaria de la Fed y su respuesta ante cambios económicos visibles, así como una expectativa de que los recortes de tasas se materialicen en plazos más largos de lo originalmente previsto.
